¿QUÉ ES EL ESTRÉS OXIDATIVO?

Infografía: Estrés oxidativo | Dr. Óscar Beloqui

El estrés oxidativo es un desequilibrio en el balance redox celular, donde se acumulan
especies reactivas de oxígeno más allá de la capacidad de las defensas antioxidantes del
organismo. Imagina que tu cuerpo es como una fábrica que constantemente produce
"residuos químicos" durante su funcionamiento normal. Cuando estos residuos se
acumulan más rápido de lo que pueden limpiarse, se genera este estado de estrés.
¿Qué son los radicales libres de oxígeno?
Los radicales libres son moléculas químicas reactivas que tienen electrones
desapareados en su estructura, lo que las hace muy inestables y reactivas. Las especies
reactivas de oxígeno (ROS, por sus siglas en inglés) incluyen varios tipos: el radical
superóxido, el peróxido de hidrógeno, y el radical hidroxilo, entre otros.
¿Cómo se forman en el organismo humano?
Estas moléculas se generan de dos formas principales:
Fuentes internas (endógenas):
– Las mitocondrias (las centrales energéticas; de las células) producen ROS como
subproducto natural al generar energía. Durante la respiración celular normal,
aproximadamente el 1-2% del oxígeno que consumimos se convierte en estas especies
reactivas.
– Enzimas específicas como las NADPH oxidasas generan ROS de manera controlada
para funciones específicas.
– El retículo endoplásmico y los peroxisomas también contribuyen a su producción.
Fuentes externas (exógenas):
– Radiación ultravioleta y radiación ionizante
– Contaminación ambiental
– Humo del tabaco
– Ciertos medicamentos
– Metales pesados
Efectos positivos de los radicales libres
Contrario a lo que muchos piensan, los radicales libres no son siempre dañinos. A
niveles bajos o moderados, desempeñan funciones esenciales:
-Señalización celular: Actúan como mensajeros químicos; que regulan procesos vitales
como el crecimiento celular, la diferenciación y la respuesta al estrés. Este estado
beneficioso se denomina ;estrés oxidativo bueno;oxidative eustress;.
-Defensa inmunológica: Los glóbulos blancos utilizan ROS para destruir bacterias y
otros patógenos invasores durante la fagocitosis.
-Regulación vascular: El óxido nítrico (un radical libre) ayuda a dilatar los vasos
sanguíneos y regular la presión arterial.

-Adaptación celular: Ayudan a las células a adaptarse a cambios ambientales y
situaciones de estrés.
Efectos negativos de los radicales libres
Cuando se producen en exceso, los radicales libres causan daño oxidativo a
componentes celulares fundamentales:
-Daño al ADN: Pueden causar mutaciones que contribuyen al desarrollo de cáncer.
-Oxidación de lípidos: Dañan las membranas celulares, afectando la integridad de las
células.
-Daño a proteínas: Alteran la estructura y función de proteínas esenciales.
Este exceso de radicales libres está asociado con múltiples enfermedades crónicas:
enfermedades cardiovasculares, diabetes, enfermedades neurodegenerativas (Alzheimer,
Parkinson), cáncer, enfermedades pulmonares y el proceso de envejecimiento.
¿Cómo conviene evitarlos o combatirlos?
El cuerpo humano ha desarrollado un sofisticado sistema de defensa antioxidante de tres
niveles:
Primera línea – Enzimas antioxidantes endógenas:
El sistema más eficiente incluye enzimas como la superóxido dismutasa (SOD), la
catalasa y la glutatión peroxidasa, que neutralizan los radicales libres de manera muy
efectiva.
Segunda línea – Antioxidantes dietéticos:
Compuestos de bajo peso molecular que obtenemos de los alimentos:
– Vitamina C: Neutraliza varios tipos de radicales libres y regenera la vitamina E.
– Vitamina E (alfa-tocoferol): Especialmente efectiva protegiendo las grasas de las
membranas celulares contra la oxidación.
– Flavonoides y polifenoles: Presentes en frutas, verduras, té verde, cacao y vino tinto.
– Carotenoides: Como el beta-caroteno, licopeno y luteína, encontrados en frutas y
vegetales coloridos.
– Glutatión: Un antioxidante producido por el organismo, pero también disponible,
como precursor, en ciertos alimentos.
Tercera línea – Sistemas de reparación:
Enzimas que reparan o eliminan proteínas y otras biomoléculas oxidadas.
Estrategias prácticas basadas en evidencia:
-Alimentación: Aumentar el consumo de frutas y verduras ricas en antioxidantes
naturales es la estrategia más recomendada. Los alimentos integrales son preferibles a
los suplementos aislados, ya que contienen múltiples compuestos antioxidantes que
trabajan sinérgicamente.

-Ejercicio físico: El ejercicio aeróbico moderado a vigoroso, realizado al menos tres
veces por semana durante dos meses o más, mejora el estado redox y la función
vascular. El ejercicio regular estimula los sistemas antioxidantes endógenos del cuerpo.
-Evitar exposiciones nocivas: Reducir la exposición al humo del tabaco, contaminación,
radiación excesiva y ciertos químicos ambientales.
Nota importante sobre suplementos
Aunque los antioxidantes dietéticos son beneficiosos cuando provienen de alimentos,
los ensayos clínicos con suplementos antioxidantes de alta dosis (como vitaminas E y C
aisladas) no han demostrado consistentemente beneficios en la prevención de
enfermedades. Esto sugiere que el equilibrio natural de antioxidantes en los alimentos es
más efectivo que las megadosis de compuestos aislados.
El objetivo no es eliminar completamente los radicales libres (lo cual sería
contraproducente dado sus roles beneficiosos), sino mantener un balance redox
saludable donde los sistemas antioxidantes puedan manejar adecuadamente la producción normal de ROS.
Tu bienestar es nuestra prioridad.

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